Influir es actuar mediante nuestra convicción en el comportamiento propio o ajeno

Contribuir de alguna manera en la decisión de un negocio el asunto. En el desarrollo de la influencia se presentan distintos factores que permiten su realización, como la habilidad de persuasión disuación.

La influencia utiliza métodos flexibles, entre los cuales se destaca el poder de convencimiento para su aceptación y deja a criterio del sujeto a quien decidirá si aceptarla o, por el contrario, retrasarla.

Cuando influimos intentamos dar recurso a nuestras opiniones con el propósito de obtener uno objetivo común con la o las personas con las que interactuamos.

El mito de Edipo

El mito de Edipo ofrece un ejemplo destacado del método freudiano de interpretación de los mitos y, al mismo tiempo, una excelente oportunidad para presentar otro punto de vista según el cual el tema central de los mismos no sería el deseo sexual, sino la actitud ante la autoridad, que es uno de los aspectos fundamentales de las relaciones entre las personas. 

Ilustra asimismo sobre las deformaciones y los cambios que sufren los recuerdos de las anteriores formas sociales al entrar en la formación del texto o manifiesto de los mitos.

Conocemos el origen de nuestras conductas y comportamientos?

¿Somos conscientes del poder de la voluntad? ¿Buscamos el equilibrio emocional? Cuando nacemos, venimos al mundo con las emociones innatas, limpias, perfectas. Conseguimos satisfacer las necesidades de manera natural y espontánea. Nos mostramos auténticos sin avergonzamos ante los demás de sentirnos bien con nosotros mismos. Somos felices. Entre los tres y los siete años, esas emociones, dones privilegiados que todos compar­timos, encargados de procurar bienestar, se diluyen, siendo sustituidas por máscaras que usurpan nues­tra verdadera personalidad con las que acabamos identificándonos. En esa edad aparecen los miedos, resultado de ser socializados en el sistema de castigo y recompensa. 

Necesitamos sentirnos aceptados por la familia, por la sociedad, e iniciamos el camino del olvido de nuestro ser interior.