EL ORIGEN DE LOS MIEDOS

Algunas teorías explican que el origen de los miedos, que no son de supervivencia, surge a partir de los patrones familiares de conduc­ta. Si los padres demuestran ser miedosos, es posible que los hijos desarrollen carac­terísticas similares. También se originan en las instrucciones verbales negativas. Una in­formación negativa sobre alguna situación o actividad puede ser una fuente que genere el temor. Otro posible generador de miedos es presenciar malos tratos, peleas o situaciones que impacten emocionalmente (accidentes, muerte de algún ser querido, etc.). En ocasio­nes, estos miedos pueden derivar en trastor­nos clínicos como fobias específicas, ansiedad generalizada o estrés postraumático.

Meditación para perdonar y liberarte del resentimiento

¿Querés que te abracen? Empezá a abrazar, a valorar, a ayudar, a escuchar.

Lo primero que tenes que hacer es convocar, en la "pan­talla de tu mente", a todos aquellos seres que crees que te han dañado, perjudicado o estafado en la vida, física o mentalmente. Pueden estar o no estar vivos. Muchas de esas personas a las que llamas, me atrevería a decir, seguro son vínculos familiares.

Ahora bien, durante un hermoso y armónico minuto, vas a practicar el perdón. ¿Cómo?

Múltiples técnicas para manejar nuestras emociones

Podés terminar con el estrés y la conducta compulsiva con una profunda y novedosa curación emocional que combina diferentes técnicas. Te comentamos cómo ponerlas en práctica.

Cuántas veces nos vemos desbordados por distintas situaciones? la ansiedad juega un rol muy importante en este principio de desesperación que erosiona nuestra calidad de vida y nos mantiene en vela, agobiado, sin poder resolver los dilemas. Se trata de una respuesta emocional que engloba un sentimiento de miedo, desasosiego y preocupaciones, toda vez.

Actualmente, se estima que un 20.5% o más de la población mundial sufre de algún trastorno de ansiedad, generalmente, sin saberlo. ¿Qué nos sucede? cuando estamos muy ansiosos, es posible que la respiración y la frecuencia cardíaca se aceleren, que dudemos y hasta podemos sentir mareos y temblores.

Algunas personas asumen conductas compulsivas: Fuman desmedidamente, se muerde las uñas hasta lastimarse, o comen sin siquiera masticar lo que tardan. El espectro de síntomas que puede producir la densidad es tan amplio como fácil de detectar. El desafío está, entonces, en revertirlos.

De este modo, para separar los estados de ansiedad, tenemos que hacer un trabajo integrador entre el cuerpo, la mente y el corazón.